Santiago del Estero Indígena
Cuando llegaron los conquistadores españoles, la región de la actual provincia de Santiago del Estero estaba ocupada por una diversidad de tribus y poblaciones indígenas de variada evolución cultural. Todas estas parcialidades llegaron atraídas por las condiciones climáticas, el relieve llano y sobre todo por los ríos Dulce y Salado, y la fertilidad de sus tierras cercanas, que le permitían la práctica de la agricultura. Ninguna de estos pueblos dominaba a otro sino que llegaron a unirse en un verdadero crisol de razas y lenguas.
Los principales pueblos aborígenes
La información sobre los pueblos que habitaban el actual territorio santiagueño no es abundante y surge de los diarios de viaje de los conquistadores, así como también de los escritos de los sacerdotes que tuvieron activa participación en el proceso colonizador.
A la llegada de los españoles, los grupos indígenas mas importantes de la región eras los Tonocotés(o Juríes), Los Lules, Los Vilelas, Los Guaicurúes (provenientes de la región del Chaco, con características similares a los Vilelas), y los Sanavirones.
Ubicación geográfica de los antiguos pobladores
Geográficamente, los pueblos indígenas se ubicaron de la siguiente manera:- En el norte, Lules, Vilelas, Tobas y Mocovíes.
- En el centro, (entre los ríos Dulce y Salado) Los Tonocotés o Juríes.
- En el sur, Sanavirones
- En el este, Los Guaicurúes
- En el oeste los Cacanes o Diaguitas
Los Tonocotés
Los Tonocotés habitaron la región central de la provincia. Eran un pueblo sedentario y agricultor y aprovechaban las inundaciones provocadas por el desborde de los ríos para el cultivo de zapallo, maíz y porotos. Practicaban la industria de la cestería y el tejido en telar. La cerámica era empleada para fabricar urnas funerarias, utensilios domésticos, etc.
Aplicaban la Técnica del grabado y la pintura, utilizando motivos geométricos coloreados de rojo, negro, blanco y ocre.
También utilizaban el hueso para la fabricación de agujas, flechas, etc. Se han encontrado algunos objetos de metal como cuchillos y pinzas.Los Tonocotés vivían en chozas que conformaban pueblos protegidos por empalizadas. Para su defensa ante en ataque de otros grupos empleaban el arco y la flecha con punta envenenada.
Creían en una especie de Demonio al que rendían culto a través de sacrificios y fiestas, donde eran comunes las borracheras. El culto estaba dirigido por hechiceros. Los muertos eran enterrados en grandes urnas y, pasando el tiempo, en algunas ocasiones se guardaban los huesos en urnas más pequeñas.
Su lengua era muy elemental y basada en el quichua de los Incas, con algunas variantes.
Estos aborígenes también recibían la denominación de Juríes, probablemente los españoles los llamaron así por la deformación del nombre de su vestimenta, conformada por plumas de ñandúes, llamados suris en su lengua.Los Tonocotés eran de hábitos pacíficos. Fueron sometidos con facilidad por los conquistadores, quienes los repartieron en grupos de trabajo denominados Encomiendas.
El proceso de mestizaje racial y la dominación cultural fue haciéndoles perder identidad y terminó con su extinción.
Los Vilelas
Los Vilelas habitaron la región media del rio Bermejo. Eran un pueblo sedentario, y cultivaban maíz poroto y zapallo. A pesar del sedentarismo, los Vilelas cazaban (era común la caza del llamado chancho del monte, del que utilizaban la carne y el cuero). Además pescaban con redes confeccionadas con fibras vegetales, recolectaban miel y frutos silvestres, como la algarroba con la que elaboraban una bebida alcohólica, y criaban ovejas, cuya lana usaban para la realización de tejidos.
Estaban dirigidos por caciques, cuyo cargo era hereditario y las familias convivían en chozas colectivas, conformando grandes aldeas. Como medio de defensa empleaban el arco y la flecha.Los Lules
Los Lules habitaron la zona del alto Bermejo y el Salado. Eran altos y delgados, usaban el cabello largo y tenían por costumbre colgarse de las orejas hilos de variados colores. Eran un pueblo nómade; vivían de la caza, la pesca, el pillaje y, al igual que los Vilelas, de la recolección de miel y frutos silvestre como la algarroba, con la que preparaban bebidas alcohólicas.
A pesar de ser nómades, construyeron chozas conformando pequeños pueblos rodeados de empalizadas. Para su defensa emplearon el arco y la flecha.
Creían en un ser supremo. Practicaban la hechicería para curar a los enfermos a los que consideraban víctimas de un espíritu maligno.
También su idioma tenía características similares al de los Vilelas y su autoridad era un cacique. A la llegada de los españoles, los Lules fueron organizados en encomiendas y en otros casos constituyeron reducciones, donde eran catequizados y aprendían a trabajar la tierra.
Las encomiendas
Eran un sistema de trabajo por el cual los indígenas quedaban sometidos a la autoridad de un español y estaban obligados a trabajar la tierra y a pagar un tributo o impuesto, en especie o en dinero.
El encomendero, a su vez, se comprometía a proveer a los aborígenes de alimentos, vestimentas y a evangelizarlos. Sin embargo, por lo general, los encomenderos no cumplían con sus obligaciones, y sometieron a los indígenas a trabajos forzados.
Los Sanavirones
Los Sanavirones habitaron el sur de la provincia, en la zona de bajo rio Dulce. Eran un pueblo sedentario, practicaban la agricultura como base de su alimentación (cultivaban maíz y poroto), recolectaban los frutos de la algarroba y el chañar y se dedicaron a la crianza de llamas.Desarrollaron la industria textil y la cestería. La cerámica era sencilla, caracterizada por dibujos geométricos de color rojo y negro.
Sus casas, hechas con ramas y paja, albergaban a varias familias, constituyendo pueblos pequeños rodeados de empalizadas. Para su defensa utilizaban el arco, la flecha, la boleadora y la maza.
Se tienen pocos datos sobre su religión, y de sus costumbres se sabe que realizaban fiestas para celebrar acontecimientos familiares.
Al igual que otros grupos indígenas fueron organizados en encomiendas por los españoles.